María Fernanda Moletto . Con la tecnología de Blogger.

viernes, 29 de octubre de 2010

In Door


La racha de visitas y de buen tiempo se pasó volando. Aprovechamos de lo lindo de pasear y recorrer y con Picolina ya es una rutina salir al jardín a jugar con los gatitos o bajar al lago a tirar piedras al agua. ¡Le fascina! Por estos días el viento y la lluvia han regresado y hemos tenido que acostumbrarnos otra vez a convivir más solitas y a jugar adentro. Del Baúl Mágico han salido juguetes que teníamos olvidados, las tacitas y el té han retomado importancia y pintar los eventos y anécdotas importantes son una de las actividades principales junto con la imperdible media hora de saltos mortales arriba de nuestra cama. También han regresado la música, los cuentos, mirar fotos, libros, hacer títeres y los momentos de regaloneo en la cama viendo monitos o algún video. Gracias al cielo la rutina de la leche y las comidas ya no son una tortura como antes. De vez en cuando se salta la siesta, pues se acercan los dos añitos demasiado rápido. Puedo decir que estamos de lo más bien, aunque prefiero el sol.

jueves, 21 de octubre de 2010

I am in Heaven...


Hoy ha sido uno de esos días para nunca olvidar. Un día como hace mucho tiempo no tenía, con horas de horas de placer dedicadas en un 100% a mí. Me levanté temprano, porque tenía terapia. Hace mucho tiempo que no iba y me hizo Añadir imagenregio que me felicitaran por los últimos logros personales que he conquistado. Salí feliz con un día de semi sol directo a mi clase de yoga. Hay ejercicios que aún no sueño con hacer, pero algún día. En el yoga se me olvida el mundo. Descargo el cuerpo y la mente. Al terminar la clase venía lo mejor del día gracias a mi querida amiga y auspiciadora V.P. : el SPA! Esta increíble mujer se vino de vacaciones a P.V, pensando no sólo en descansar y relajarse de un trabajo que pocas mujeres asumirían, sino que verdaderamente vino a compartir con nosotros. Lo hemos pasado muy bien, nos hemos reído a carcajadas y mi Picolina cada día más sociable está deliciosa. Bueno como les iba contando se me había olvidado lo que es colocarse el bikini, envolverse en una bata de toalla suave y tibia para dirigirse a una piscina temperada de 32ºC. Afuera lindo día, pero helado todavía y nosotros disfrutando de este placer con vista al lago y al volcán Osorno, que de vez en cuando se asomaba entre las nubes. La copucha fue intensa, los músculos se me soltaron casi por completo y el flotar en el agua un paraíso. Salimos arrugadas como pasas, para entrar 10 minutos al sauna, tomar una rica ducha y terminar con un delicioso almuerzo atendidas como reinas. Una tarde redona que finalizó con Picolina, a quien la nana fue a dejar al hotel después de su siesta, saltando sobre la cama más grande que ha visto en su vida. Gracias chica por tanto regaloneo. ¡Se me había olvidado que esas cosas existen!


viernes, 15 de octubre de 2010

Cine en su Casa

La verdad es que no me acuerdo cuál fue la última película que vimos con M en el cine o si yo fui la última vez con alguien más. Acá en Puerto Varas no hay cine y el cine que llega a Puerto Montt podrán imaginarse que la calidad no es de la mejor. Películas de acción por montones. Mientras más violenta y más gringa más permanece en cartelera. Nada que hacer. Desde que llegamos que me había dedicado a buscar video clubs. Hay como los de antes en Santiago. Me refiero a los que existían antes del Errol'S y el Blockbuster. La calidad también dejó mucho que desear hasta ayer, que por fin encontré uno que le preocupa traer cine europeo y otras cosas que en Santiago sólo se ven en cines como el Normandi y sus pares. Tenemos cable, pero con los canales mínimos y por una razón práctica. Buena señal de canales nacionales, teléfono e internet. Por lo tanto al descubrir este video club me hice socia inmediatamente y ya empecé a darme el gusto de ver el tipo de películas que tanto extrañaba. El que busca siempre encuentra.

jueves, 14 de octubre de 2010

Mininos



A lo largo de mi vida nunca había tenido encuentros cercanos con gatos propios. En el campo los gatos siguen siendo de la casa de la Sra. Flora, pues mis abuelos siempre han tenido perros. En Santiago tuvimos un par de cachorros de corta duración: de paso para irse al campo o con finales trágicos como atropellos o extravíos y hasta ahí llegó la experiencia con mascotas. Los gatos siempre ajenos, me los empecé a topar en mi primer intercambio a Alemania. Allá, la mayoría adora los mininos y son uno más de la familia. Luego, una de mis mejores amigas en la U también tenía una gata preciosa que lloraba como un perro si la dejaban sola. Fue entonces que empecé a ver los gatos de otra manera. Resulta que mientras nos encontrábamos en Santiago con Picolina, una gata aprovechó la paz de mi casa para venir a parir aquí. M se apiadó de ella y comenzó a darle leche. Otra cosa no se le ocurrió, porque tampoco tenía experiencias gatunas en su vida y como dijo él "Tom toma leche o persigue a Jerry". Picolina se trastornó con la idea de una gata jugando en el jardín. Al principio medio ariscas las dos, ahora juegan juntas. Por supuesto que me encargué de desparasitarla y de darle de comer los alimentos que publicitan en la TV. Los gatitos que son 4 y espero que vivan, los tiene escondidos por ahí, ya que por la curiosidad de mi niña la gata se pone nerviosa y los va cambiando de lugar. Vaya a saber uno si se quedará o se los va a llevar. Por ahora está, como se dice en chileno, aguachada en mi casa. En la veterinaria me dijeron que a penas los gatos estén listos para regalar ponga un aviso. Siempre hay interesados. La señora que trabaja en mi casa ya se matriculó con uno y esperamos quedarnos con otro. En casa arrendada y sin una clara planificación a futuro los felinos son una mascota menos complicada que un perro y hasta ahora no nos animábamos con otra cosa. La gata nos evitó seguir pensando. Habrá que ver que pasa...

martes, 28 de septiembre de 2010

Santiago





Me está gustando esto de venir a Santiago cada cierto tiempo, porque en Puerto Varas aún no me adapto en un cien por ciento y como la rutina de la lluvia es un tanto agotadora con Picolina la mayor parte del tiempo encerrada acá respiramos las dos. Me da pena M que se queda abandonado por un tiempo, pero a cambio tiene de vuelta una chiqui regalona y una señora cargada de pilas con varias ideas que dan vueltas en la cabeza y espero esta vez no queden en el aire. He gozando viendo a mis amigas, me hago el tiempo como sea para estar por lo menos una vez con cada una de ellas, porque es la única manera de poder conversar diversos temas más personales, aunque termino agotada de stress social. Tengo claro que tengo que aprovechar los controles médicos de mi hija, ya que el próximo año empieza a pagar pasaje de avión y comenzará a ir al jardín. Ahí tendrá que ser al revés. No les quedará otra estimados lectores que ir a visitarnos de verdad y dejar de amenazar con probables visitas. La casa está abierta.
Santiago de vacaciones es un placer. Se hacen cosas que uno al vivir acá no hace nunca y se disfruta el triple estar con la familia y los amigos. Conocí a mi sobrinita nueva, he jugado a full con los mayores y bueno es imposible alcanzar a ver a todos por lo que siempre alguien se me queda fuera del canasto. También tuvimos cumpleaños infantil, paseos al parque, cumpleaños de mi papá. Etc. Muy bien aprovechado el tiempo y aún me falta pasar por la peluquería je je...

lunes, 13 de septiembre de 2010

Mi primer Temazcal

El Temazcal es una ceremonia ancestral de la Tradición Nativa Americana que en su cosmo visión recrea la creación de la vida. Es una profunda experiencia de renacimiento en el vientre de nuestra madre Tierra (La Pachama). Fui invitada a participar con mi grupo de yoga. Fue en verdad una experiencia muy linda, porque había gente de todas las edades posibles. Nosotros no pudimos ir en familia, porque Picolina estaba con otitis y M la verdad es que no me pescó mucho cuando le conté de la invitación. Después de que le conté de que se trató, creo que ya lo convencí para el próximo año. Se realiza un espacio circular en el Este, el cual representa el vientre materno, se cubre con lonas hasta quedar completamente oscuro adentro. En el oeste se hace una gran fogata que representa al sol su poder creador. En este fuego se calientan piedras volcánicas hasta quedar al rojo vivo. Como explicaban las personas que lo dirigían se trata de despertar a estas abuelas piedras que han estado durmiendo quizás por cuánto tiempo y devolverlas a su estado natural, como cuando estaban en el corazón del madre tierra. Estas piedras venían del Osorno y se van entrando de a poco con la ayude del hombre que está encargado del fuego, quien es el único que tiene derecho a entrar y salir de la tienda. Entran por orden hombres, mujeres embarazadas, niños, mujeres y mujeres en luna. Yo era una de las mujeres en luna por lo que no pude participar de la ceremonia de los dos primeros elementos el aire y el agua. Me tuve que quedar afuera esperando y muriendo de curiosidad. Llovía, hacía frío, pero permanecimos junto al fuego listas para quedar en pareo y traje de baño y poder entrar. En la tercera puerta salieron las embarazadas y los niños y pudimos entrar nosotras. Tocaba el canto al fuego siempre con rezos al ritmo de los tambores y en la absoluta oscuridad. Nunca había sudado tanto en mi vida. Antes de entrar nos juntaron al grupo, nos presentamos y cada uno hizo un voto de lo que quería limpiar y dejar atrás en ésta ocasión. Y lo sentí verdaderamente así. A medida que seguían entrando las piedras y se bendecían con agua y hierbas sanadoras el cuerpo sudaba desde la raíz del pelo hasta la punta del pie increíblemente. Cada puerta duraba veinte minutos que al son del tambor se hacían cortos. Claro que admiro a quienes estuvieron desde el principio. Después de la cuarta puerta el canto a la tierra salieron todos, primeros los hombres y luego las mujeres. Quedamos a solas con los chamanes y el hombre del fuego y nos hicieron una bendición especial para nosotras las mujeres con luna. Una oración por el sacrificio y la responsabilidad de cargar con un vientre y el milagro de la procreación. Muy emocionante, muy sanador. Una experiencia inolvidable. Al salir uno se sentía como una pluma y feliz. Muy feliz.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Dilema


Hace varios días que me está dando vueltas en la cabeza la educación de mi Picolina. Hasta ahora no la he podido meter al jardín una, porque cuando llegamos los buenos establecimientos estaban copados y dos por razones médicas de observación de sus alergias alimentarias. En fin, el cuento es que donde hago Yoga se está armando un grupo que me tinca mucho, pero en este momento aún se está tratando de reunir un par de personas más para que valga la pena el Play Group con mamás incluidas. Es gente super alternativa, de la que a mí me fascinaría ser un 100% y nunca lo he logrado de la manera que me gustaría, ya que de alguna forma lo tradicional termina por imponerse. No hablo de ser hippie al viento y cantar mantras todo el día, pero sí de lograr ser un espiritu verdaderamente libre, sin importar lo que los demas digan o piensen, pero con respeto hacia todos por supuesto. Como le escuché decir a Pablo Simonnetti en una charla hay que ser bien gallito para atreverse a vivir verdaderamente nuestra propia identidad. El tema es que si el Playgroup resulta Picolina podría eventualmente hacer el jardín el próximo año ahí al lado de la casa, con un tipo de educación más libre y atrevida para los tiempos que corren. Siempre he sabido que ella es especial y me gustaría en cierto modo poder conservar eso. Si la meto a un colegio tradicional como al que la estamos postulando para el Medio Menor ( Jardín Infantil ) puede que la aplaste con el karma familiar y las tradiciones que uno considera lindo y bueno seguir para no perder las raíces etc. ¿Pero no significa eso pasarle también todo lo que no es bueno de una educación que se considera en cierta forma más rígida? No creo que el mundo esté preparado para algo tan alternativo. Tampoco se puede continuar como estamos y si nadie comienza con la revolución seguiremos igual de aplastados. M me consideraría una loca y me diría que con velas y flores la chica no llega a la Universidad. En el fondo el mundo está tan competitivo que sé que tiene razón. Es sólo que me encantaría que las cosas fueran de otra manera. Por mí tendría un Kleinbus y educaría a la enana viajando por el mundo.