
Ya varios días tiene mi beba en este mundo. Los acontecimientos se ven tan lejanos y todavía muy sensibles. Salir de la clínica fue fuerte. Un mundo entero funcionando afuera y yo en mi burbuja trayendo a mi hija al mundo. Existen los autos: OH! El día domingo, al anochecer vimos televisión para hacer hora. Revisamos varias veces la maleta para ver que no faltara nada. Partimos a la clínica con toda la calma del mundo radio en mano, porque para mí era muy importante poner durante el parto la música con que hice yoga de embarazada, autorizada por mi doc! Llegamos a la clínica pasado las 10 de la noche. Mientras caminábamos por los pasillos llamó S y R (mis hermanos). Luego nos asignaron la habitación 439. M fue hacer el trámite del ingreso y recuerdo haber hablado con mi mamá. M se quedó alojar conmigo en la clínica. Fue bueno, porque así estábamos más tranquilos. Yo no dormí casi nada. Envidiaba la calma de M y me acariciaba la tremenda barriga. ¡Era cuestión de horas para conocerte pequeña! A las 6:00 AM nos despertaron y comenzaron a prepararme para ir a pabellón. Me llevaron puntualmente y mi mamá llegó justo para desearnos suerte y quedarse en la pieza para que no la cerraran. A M lo hicieron pasar para prepararse y vestirse de verde. El pabellón estaba vacío. El anestesista fue bien brusco por decir lo menos. Una enfermera que me vio nerviosa me empezó a explicar lo que me iban a hacer. Cuando vi a mi doc respiré profundo. En eso la Mati mi matrona fue a buscar a M. Me pusieron la música y me relajé. No sé cuánto tiempo pasó, perdí la noción. El rostro de M comenzó a cambiar. El veía todo lo que estaba pasando. Yo veía sólo su cara, a mi matrona, a mi doc que a veces se asomaba para preguntar cómo estaba y un biombo. Luego me dijeron que sentiría un tirón. M dijo que vió salir un pie, luego otro. Es la razón de la cesárea. Picolina jamás se dio vuelta. Ahí estaba en mis brazos: 07:53 AM del 10 de Nov del 2008.Pequeñita. Ojos grandes y abiertos. "Todo bien", dijeron. Se la llevaron para pesarla y vestirla. M se fue con ella. A lo lejos se sentían sus llantos. Terminaron de cocerme. los doctores salieron y de pronto me ví sola con el camillero y las arcenaleras que recogían el material utilizado. Se me hizo eterno. Me sentí sola y vacía. Después me llevaron afuera. Ahí me esperaban M y Picolina para irnos a la habitación. ¡Por fin estábamos los tres juntos!

¡Qué lindo lo que escribiste!
ResponderEliminarNos vemos a tu regreso del campo.
cariños