Esta semana no ha sido fácil, porque al final del semestre uno sueña con que no queden cosas pendientes para que las vacaciones de invierno sean dentro de todo relajadas, a sabiendas de que uno igual trabaja, cocina, hace las compras, etc y todo con la Picolina en casa. No nos había pasado este invierno, pero se enfermó y hemos estado una semana en función de noches sin pegar pestaña, entre remedios y jarabes. También quedaron algunos panoramas lindos de lado como el Carnaval de Invierno. De alguna manera todo esto ha tenido su recompensa, porque hemos estado más conectadas y Amanda pudo darse cuenta y ser más consiente de que la mamá hace mil y una cosa y así y todo logramos jugar como nunca. Sí, porque sin querer queriendo el colegio y las actividades ligadas al mismo al final van dejando poco tiempo para jugar sin medir el tiempo. Hemos sacado afuera todos los puzzles y juegos de mesa. Los naipes necesitan de tiempo y yo he puesto a prueba mi paciencia y dedicación como madre. Me doy cuenta de como los ejercicios practicados van teniendo su fruto y veo como juntas hemos podido crecer durante estos días. Ha sido una semana en que hemos podido conectar con esa madre salvaje de la que se es alumna y profesora, Nuestra naturaleza se encuentra llena de recursos que afloran a medida que nos vamos conectando con nosotras mismas y a pesar de que hubo un tiempo en que mi espíritu se nutrió con lo más mínimo el milagro del florecimiento al final siempre existe. Si la madre es fuerte, las hijas también. Por esta razón es tan importante conectar con nuestra naturaleza salvaje e instintiva, cultivar nuestra vida espiritual y no perder de vista nuestra niña interior. La meditación y la respiración consiente ayudan mucho, pero no perder la capacidad del juego ayuda mucho más. Si nos han dañado en nuestra niñez siempre está la posibilidad de sanarse. Es cuestión de tomar la decisión de reconsiliarnos con el pasado y dejar de rumiar las mismas penas y las mismas rabias que nos colocan una y otra vez frente a los mismos arquetipos para hacernos al fin comprender por donde va el camino. Claro que no es fácil mantener el ritmo de tanto ejercicio, ya que a veces parecieran no tener nada en común uno con el otro. En algún momento seremos capaces de visualizar el todo de nuestra existencia como si fuera una obra de arte. Mientras tanto, no hay que olvidar el disfrute de cada paso. Piano piano, va lontano.
martes, 28 de junio de 2016
domingo, 29 de mayo de 2016
Acerca de mi experiencia y la Biodescodificación
Acerca de mi experíencia y la Biodescodificación
Antes de comenzar haré una breve explicación acerca de lo que es la Biodescodificación. Quienes se interesen más en el tema, internet tiene muchísima información al respecto y de verdad les digo que se van a sorprender:
La Biosdescodificación es el arte de acompañar a la persona a encontrar la emoción oculta y esencial asociada a la enfermedad para descodificarla y así favorecer la curación mediante la liberación de la emoción que hay en el inconsciente y trascender dicha emoción transformándola.
Bueno resulta que hace un tiempo comencé a recibir ayuda de Susana Pérez, que es experta en temas como la codependencia emocional y sobre todo en el tema acerca de las Mujeres que Aman Demasiado. La Terapia la tomé para superar mi separación y también me dí cuenta de que no iba a tener una relación sana con alguien sino trabajo el vacío interno que llevo/aba dentro de mí por diferentes carencias sufridas durante mi niñez. Las meditaciones y los ejercicios personales que he ido realizando paso a paso no sólo han provocado un cambio de actitud mucho más positivo frente a la vida, sino que también las personas que hace tiempo no me veían se han ido sorprendiendo por mi luminosidad. He recibido, a pesar de lo cansada que a veces me siento, comentarios como estás radiante, te ves mucho más bonita, etc. Este cambio interno y externo también ha ido acompañado de una serie de afecciones que no me han dejado indiferente e incluso han llegado a sorprenderme. A penas comencé con los ejercicios me resfríe. También contagié a mi pequeña, lo cual hizo que tuviéramos que permanecer más tiempo juntas y en casa. Nos sirvió para reconectarnos, ya que últimamente tiene muchos más deberes escolares que antes a lo que se suman sus actividades extraprogramáticas que son de lo más variadas. La verdad es que es una niña que le gusta todo y está en plena búsqueda de intereses. Ella se mejoró bastante rápido, pero a mí el cuadro se me complicó a tal punto que me dio sinusitis, luego bronquitis y de tanto toser y toser terminé con reflujo gastrointestinal. Una vez que me repuse de todo aquello, aunque la tos la tengo un poco pegada todavía, me encuentro un fin de semana sin poder levantarme de la cama. Un dolor muy intenso y sin saber de qué se trata. Mi vecino que es médico amablemente me explicó que estaba viviendo mi primer cuadro de lumbago. ¡Me quise morir, porque tan vieja no estoy! De tantos achaques empecé a pensar que estoy pasando por las siete plagas de Egipto y la verdad es que al profundizar en el tema de la Biodescodificación, mi percepción no está tan alejada. Resulta que cada una de las enfermedades que me han afectado en menos de un mes se encuentran emocionalmente conectadas, ya que si uno lee acerca del tema todas tienen que ver con penas no lloradas, miedos infantiles no expresados, la rabia acumulada en el tiempo, la incomprensión, etc. Al avanzar durante la terapia a pasos agigantados acerca de los temas que me abruman mi cuerpo también ha realizado su trabajo ayudándome a eliminar más rápido todo aquello que me pesa. Sólo he estado realizando los ejercicios desde principios de marzo, todos los días a conciencia y con la convicción de que por fin estoy en el camino correcto y recibiendo la ayuda que tanto había buscado. Sí, porque no es cualquier terapia la que ayuda a Una Mujer que Ama Demasiado y cada paso que avanzo va dirigido hacia la autovalencia. De cierto modo si lo comparo con las historias de la Biblia mi cuerpo también necesita pasar por las siete plagas de Egipto para llegar a la Tierra Prometida.
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Biodescodificación,
Mujeres que aman demasiado
martes, 10 de mayo de 2016
Acerca de la maternidad y nosotras mismas
A veces siento que la maternidad se vuelve un terreno tramposo, porque uno en verdad al ser mamá y tener una criatura entre los brazos se promete así misma ser la mejor madre del mundo, sobre todo si la maternidad llegó después de tanto tiempo y no por casualidad...A veces sucede que las circunstancias van haciendo de la maternidad algo duro, algo pesado y dejamos de ser tiernas, cariñosas, acogedoras y entonces ojo que algo estamos haciendo mal. Sí, porque las mujeres somos las portadoras de la semilla del amor. Somos las encargadas de cuidar las emociones y los sentimientos y estamos conectadas directamente con la tierra, con lo naturaleza y sus ciclos. Sí y la mejor demostración que las mujeres también somos seres cíclicos, como todos tal vez, pero en nosotros se manifiesta en forma física una vez al mes. Esa forma naturalmente amorosa a veces se interrumpe y entonces nos preguntamos qué es lo que nos sucede. Nadie nos dijo que la maternidad podía ser un terreno tramposo y que al enfrentarnos a ella, sin querer también nos enfrentamos a nuestros propios demonios. Puede ser que entonces no sintamos que estamos conectadas y que seríamos capaces incluso de abandonar todo, porque llevar una familia y la crianza no es nada fácil. Uno se puede sentir totalmente desconectada, pero es porque algo nos ha sucedido y hemos olvidado por un momento nuestro rol de eternas portadoras del amor universal. Es una tarea titánica y la idea no es llevarla sola. Independientemente del tipo de familia que tengamos, ya que podemos tener diferentes tipos de hijos, mascotas, sobrinos, proyectos. Da lo mismo, la idea es que no estemos solas, porque las mujeres necesitamos del círculos femeninos en que podamos transmitirnos una a la otra aquella sabiduría ancestral que corre por nuestras venas.
Si estás en proceso de desconexión,busca la forma de volver a encontrarte contigo misma, pues la fuerza que te sostiene está dentro de ti y si no la encuentras en tu interior recurre a alguna otra fuente femenina que te recuerde lo importante que es volver a mirarse al espejo frente a frente y así de a poco comiences otra vez a valorarte y quererte. Entonces podrás experimentar un nuevo proceso creativo y sea cual fuere tu proyecto de vida lo verás volver a florecer. Recuerda que somos seres cíclicos y a veces el invierno puede ser un poco más largo, pero al otro lado siempre hay una promesa de primavera. Volvemos a estar conectadas y la semilla del amor se expande a nuestro alrededor, cambiando nuestro entorno. Recuerda que la desconexión es nuestra peor trampa, ya que hace que perdamos el sentido de aquello que hacemos. Se pierde el disfrute de la vida y nos puede llevar a una muerte física o del alma. No importa el motivo de la desconexión, pues puede ser un duelo no resuelto, maltrato en la niñez, no importa de qué tipo, una relación de codependencia con nuestra pareja, En fin... una razón diferente por cada mujer en el mundo. Lo importante es volver a encontrar el camino de regreso a casa. No importa cuantas veces perdamos el camino, siempre que tengamos la voluntad de volver a encontrarlo.
lunes, 18 de enero de 2016
Independencia
Pajarito este verano haz crecido tanto. Haz demostrado lo grande que estás. Hoy diste por primera vez en bicicleta la vuelta a la manzana con tu vecina Manuela y tu gran amigo Sebastián. Te fuiste como si fueras a recorrer el mundo que sin duda algún día lo vas hacer. Chiquitita este verano estás tan grande, que el otro día hiciste tu bolso solita para ir a la playa con tu traje de baño, bloqueador solar e incluso te llevaste una colasión. Me emocionas princesa de mi corazón.
jueves, 5 de noviembre de 2015
Malabarismo
El malabarismo de la vida diaria
Hoy la verdad es que voy a seguir el consejo de alguien que en verdad quiero muchísimo y voy a escribir todo lo que uno en general alcanza a realizar en un día para despejar cualquier duda que quede en la fantasía de mi Picolina, que ya tiene 6 años y se va todos los días a las 07:30 de la mañana al colegio, pensando, que por que la mamá se queda en pijamas despidiéndola en la puerta, ella durante el día no hace nada...así osó a comentarlo ayer y fue lo que me terminó de impulsar a escribir este posteo.
Soy una mujer de 40 años que se separó hace no mucho y madre de una niña de 6 años, adorable, inteligente y con alergia alimentaria múltiple y severa. En el área laboral me dedico a traducir y a contar cuentos ( fomento lector ). En ambos campos soy independiente, por lo que si no me muevo todo el tiempo o no genero nuevas ideas y proyectos no gano un peso. Por algunas circunstancias puntuales la verdad es que ahora último he vuelto a tomar las riendas de mi vida en lo que se refiere a la parte terrenal de cualquier cristiano, lo que implica hacerse cargo de las tareas domésticas, las que hace poco tiempo no se encontraban del todo en mis manos, pero ahora lo están por completo, pues la Señora Elvira, hace varios meses que ya no viene a mi casa. Como mujer separada y jefa de hogar llevo también la economía de la casa, aunque si bien recibo todavía ayuda económica del padre de mi hija, mi trabajo no deja de ser mi sustento. La ayuda de la señora Elvira no era menor, aunque venía dos veces por semana y el hecho de quedarse sola implica también que no hay turno ni para hacer las camas, lavar la losa, poner la mesa, etc. Entre organizar la casa, mi vida, mi trabajo independiente y la vida de Picolina, las horas de un día común y corriente se hacen pocas. Sencillamente se agotan y sin quererlo se termina por quitarle horas al descanso y al sueño para tener vida propia, soñar otra vez con el amor y también dedicar el tiempo y la energía necesarios para ejecutar los proyectos de vida y laborales que a uno lo mueven y motivan en la vida. Además se suma que Picolina, para quienes han leído mi historia, aún no se recupera del todo de sus alergias alimentarias, tema que no es menor, porque de alguna manera a uno lo mantiene mucho más ligado a la crianza de lo que se quisiera. Es de rigor recordar también todas sus gotas y vitaminas anexas todos los días y en el orden correcto. Entre medio de todo también una de las cosas que me sostiene es poder salir andar en bicicleta, lo cual hago antes o durante el aparente caos en que vivo. Así hay días que se encuentran totalmente sobrecargados y otros en los que se puede salir a disfrutar de un buen café con las amigas y las bondades de Puerto Varas cuando el tiempo lo permite. Entonces por ejemplo esta semana ha tenido sencillamente de todo: Limpieza profunda, planchar, cocinería para varios días siguiendo los cuidados que mi hija necesita, cambio de sábanas, pago de cuentas, organización del cumpleaños de Picolina que se acerca a pasos agigantados, viaje a Puerto Montt al Mall a ver regalos, entrenar algo de bicicleta, entrevista con la psicóloga, acto en el colegio, café con las amigas a lo que se suma todo el tiempo que se va revisando los whatsapp y el correo electrónico, preocuparse del perro, ir al acto del colegio y a la reunión de delegados de curso, hacer tareas, estudiar la prueba del libro y el dictado, ponerse al día con la familia, compra en el supermercado, volver a ir para comprar aquello que uno olvidó, llevar a Picolina a la nutricionista, recibir a las amiguitas de Picolina, tratar de ver noticias para no vivir en el limbo y poder escoger con propiedad el papel higénico. La lista continúa con realizar alguna que otra traducción y ver posibles reuniones que a futuro generen nuevos proyectos. Mañana cierro con un viaje a Calbuco a contar cuentos... ¿Alguna duda? Pregunto por si las moscas, porque no ha faltado el desubicado que me ha preguntado que como me separé, si he pensado en volver a trabajar. Plop.
martes, 3 de noviembre de 2015
OMA
OMA
Tengo 40 años y tengo la bendición de aún tener una Oma. Es a ella a quién agradezco mi oficio, ya que cuando eramos niños alimentó en nosotros la imaginación y el amor por los cuentos. Esta mujer que hoy en día tiene 91 años y lidia con su cuerpo día a día es la semilla que llegó a mi corazón en los años más tiernos. Durante las vacaciones, especialmente en verano, íbamos todos los años donde los abuelos al campo. Durante el día teníamos un montón de actividades al aire libre junto a nuestros primos o los hijos de los trabajadores con quienes solíamos compartir juegos y aventuras todo el tiempo. Las tardes las pasábamos nadando en el tranque, caminando en familia y en la noche después de comer, antes de apagar la luz, ella subía a contarnos un cuento. Un momento tan esperado que nos transportaba a un mundo de duendes, gigantes, princesas y sapos. Es ese calor que llevo en el corazón el que les regalo a ustedes cuando les cuento un cuento y tal como ella, en verdad les digo, lo hago con mucho amor . Es el motor que me impulsa a seguir viviendo para quizás como ella un día también llegar a los 91 años. ¡Te quiero mucho Oma!
jueves, 17 de septiembre de 2015
Nostalgia
Nostalgia
Hay fechas que son sensibles y acá en el sur el 18 no es lo mismo. Extraño un asado familiar, un clima más cálido, una empanada de Ránquil o un buen aperitivo con los Moletto. Son fechas cómo esta las que a veces me hacen cuestionar el seguir viviendo acá, me invade la nostalgia y no lo puedo evitar a pesar de toda la belleza y la calidad de vida que acá nos rodean.
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