Estoy contenta, porque me atreví en un show de talentos a presentar un cuento. La verdad es que cuando me preguntaron el viernes pasado, qué podía hacer para la reunión de yoga que consistiría en que cada uno llevaría un talento especial para presentar, me pillaron volando bajo recién saliendo de la meditación final y las palabras salieron antes de que me pusiera a pensar qué significaba estar frente a gente desconocida "haciendo el loco" y dije: "Contaré un Cuento". Luego de quedar comprometida me dije a mi misma qué voy hacer, en qué me metí, qué voy a narrar, etc. Pasé días en estado de pánico. Por casualidad pasé por una tienda típica para turistas y había un cuento que me tincó. Se llama "El Calafate". Lo compré y ensayé un par de veces dentro de lo que Picolina lo permitía y bueno llegó el siguiente viernes y mi presentación. Yo pensé que quizás pasaría inadvertida después de un vinito, que no me prestarían mayor atención y que mi presentación pasaría con bajo perfil entre otras. Resulta que no. No había nada alcohólico, estaban sentados todos atentos a lo que yo haría y fui la elegida para abrir la noche.Antes de empezar me di impulso y me dije: "Antes de estar aquí he estado hace muchos años parada delante de docientos pasajeros en un barco, por qué no voy a poder sacar la voz de nuevo". Y mi voz no sólo salió, a medida que narraba el nerviosismo inicial desapareció, el cuento nos envolvió a todos y cuando terminé hubo un silencio que hizo notar la atención que me prestaban. Luego un aplauso y no pude evitar ponerme colorada.

Qué choro que en el grupo de yoga se junten más allá de las clases. Vi la página de los cuentos, me los compraría todos. :)
ResponderEliminarYo me habría muerto de veergüenza!!! Si me toca, lo hago, pero me pongo roja sí o sí, eso es inevitable.
ResponderEliminarTe felicito Fer :)