María Fernanda Moletto . Con la tecnología de Blogger.

lunes, 15 de febrero de 2010

Mala Clase

En todas partes uno se encuentra con vecinos cuyas acciones dejan harto que desear. En mi edificio por la cantidad de gente que habita en el mismo, los vecinos de mala clase abundan. Desde los que tiran sus colillas por la ventana que caen al jardín hasta los que tienen la música a todo volumen a altas horas de la madrugada un día de semana sin importar el descanzo de aquel que trabaja temprano al día siguiente. El sábado pasado por la mañana abrí la puerta del departamento para recoger el diario al que estamos suscritos. Es un agrado tener el periódico tan a mano cuando uno se levanta. A pesar de que no era tan temprano me encontré con la sorpresa de que el diario no estaba. A veces pasa que el conserje está sin ayudante y no puede repartir por no dejar la conserjería abandonada. Llamé por citófono y la respuesta fue decepcionante. Todos los periódicos habían sido repartidos hace mas de una hora. "Alguien se lo pelo", me dijo el conserje, "No seria la primera". No nos había sucedido antes y eso me hacia creer que por lo menos en eso los vecinos eran civilizados. Miré los diarios de los otros para ver si se habían equivocado al repartir. "El Mercurio" grande y gordo del 202 me llamo la atención. Luego salimos a comprar el pan y verduras frescas con la Picolina y al regreso a un par de metros de mi puerta me encuentro "La Tercera" botada en forma desordenada a mitad de pasillo. Me acerqué para mirar y era la nuestra con nombre y apellido. Concluí que el señor del 202 no podía tener un "Mercurio" de ese tamaño. De alguna manera se coló mi "Tercera" entre medio y no fue capaz de dejarla en mi puerta como corresponde o de tocar el timbre amablemente para decirnos que el tenia nuestro diario por equivocación. Fome ya sea que me la hayan robado o que la dejaran abandonada a merced de que cualquiera se la lleve. El mensaje es el mismo: soy vecino mala clase y el del lado me importa un comino.

1 comentario: