
Si hay algo con lo que hemos tenido que lidiar acá en el sur es con la lentitud con la que suceden las cosas y la incapacidad de la gente de decir que no. Es francamente horrible. Conseguir leña y que la leña llegara fue una historia increíble. Al final una amiga se apiadó de nosotros y el día que a ella le llegó una recarga nos mandó la camioneta con el resto a nosotros. Con ese empuje pudimos empezar a funcionar.
Desde que llegamos que he tratado de que me instalen mis cortinas en el dormitorio y también las cortinas de Picolina. Las nuestras hay que adaptarlas al sistema de argollas y como quiero que queden bonitas me negué a que M por no seguir esperando les metiera mano. Las de Picolina están prácticamente nuevas y queremos poner el sistema de rieles. Las que están son un aparataje espantoso y el color ni hablar. Igual amable de parte de los dueños tener lo que hay colgadas para no tener cartones, ya que con todo el tiempo que ha pasado los cartones seguirían hasta el día de hoy. Maestros que hagan el trabajo de instalar el riel he encontrado uno , parece que de verdad no hay mucho donde escoger y se ha tomado su tiempo. Incluso salir fuera de Puerto Varas entremedio. Para nuestra pieza buscar una modista que adapte las cortinas me ha costado quedar plantada dos veces con semanas de espera cada una y por fin ayer vino una niña, que ahora, cuándo pueda volver a buscar el género y tomar las medidas es un misterio, pero por lo menos apareció. Mientras avancé en comprar las argollas y que ella se hiciera una idea de lo que queremos. Les contaré más adelante...
Limpiar el tubo de la cocina a leña fue otro tanto. Los maestros que me recomendaron nunca llamaron para decir que no podían venir. Si no fuera por la Sra. Elvira, la nana, que estuvo semanas persiguiendo a su vecino que también le pega al tema nuestra cocina aún seguiría sucia y peligrosa de utilizar.
La historia del comedor no fue menor. Después de tres largas semanas de espera y varios viajes de M a la tienda en Puerto Montt llegó un comedor que no era. Felizmente el comedor correcto llegó una semana después: en total un mes de espera. Este sábado será la inauguración.